Prólogo
Mi padre me había contado miles de cuentos, cuentos que de pequeño me hacían soñar e imaginarme historias fantásticas, y ahora en su despedida me encuentro con todos aquellos personajes de los que él me había hablado.
Aunque no todos eran exactamente como me los había descrito, las siamesas no eran siamesas, me dí cuenta de que mi padre había vivido muchas de aquellas aventuras, que yo a mi edad me había negado a seguir creyendo. Me dió mucha pena pensar en aquel momento que él se fue de aqui intentando contarme la verdad, sin que yo creyese ni una palabra de lo que me decía. Josephine, mi mujer, estaba a mi lado, asombrada también por todo lo que estábamos viviendo, se acercó a mi y al oído me dijo:
- Todo esto es increíble.
Cuando iba a contestarle, noté que una mano llamaba a mi espalda, cuando me giré pude ver al presentador del circo, del que me había hablado mi padre:
- Señor Bloom, no se imagina cuánto siento lo de su padre, era un gran amigo nuestro.- su rostro mostraba una tristeza sincera- Me gustaría poder ayudarle en todo lo que necesite.
- Muchas gracias Amos, mi padre me habló mucho sobre usted.
Josephine le dirigió una sonrisa de agradecimiento y Amos se giró para seguir hablando con más de aquellos personajes.
Pude ver a mi madre, sonriente hablando con unas personas, me ecerqué a ella y le pasé la mano por detrás de la cintura, al escuchar la conversación me dí cuenta de que una de las personas que estaba allí era aquel poeta del llamativo pueblo del que me había hablado mi padre y sonreí una vez más al escuchar cómo contaba algunas de las batallitas que yo ya conocía.

¿ysiestaveztequedaras? dijo
Ooohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh! Que grande jejeje... de hecho al principio pensé q era el prólogo real del libro jejeje... espero q sigas con esto, además lo bueno q tiene esta cosa es q escribir casi todos los días ayuda a mejorar y a descubrir cosas q pensabas q no creías... y d momento no podía ser más esperanzador el principio
5 Mayo 2006 | 01:05 PM